Alemania revisa su sistema de alerta de catástrofes y proponen volver “a las viejas sirenas”

El gobierno de Angela Merkel prometió hoy mejorar el sistema nacional de alerta ante catástrofes, muy criticado durante las devastadoras inundaciones que dejaron al menos 165 muertos en Alemania, por no haber avisado lo suficientemente rápido a la población en peligro mientras hay propuestas de volver “a las viejas sirenas”.

Los sistemas de alerta, como la aplicación de teléfono celular “Nina”, “funcionaron, pero la experiencia que hemos tenido durante esta catástrofe muestra que tenemos que hacer más y más rápido”, admitió Martina Fietz, vocera del gobierno.

Entre los principales señalados, la protección civil alemana, acusada de no haber avisado lo suficientemente rápido a la población residente en zonas inundables ante la gravedad de las crecidas.

Las fuertes lluvias provocaron deslizamientos de tierra e inundaciones en la parte occidental de Alemania. (AP)

Su presidente, Armin Schuster, defendió hoy en la radio pública “la vuelta a las viejas sirenas” para no dejarlo todo en manos de herramientas digitales, ya que las crecidas provocaron cortes de electricidad masivos y la caída de antenas de telecomunicación, lo que impidió que la gente recibiera las alertas.

También está en debate el reparto de competencias en materia de protección civil dentro de este país federal, donde se espera que las regiones estén en primera línea.

Ecologistas reclaman mayor centralismo, algo que el ministro del Interior, Horst Seehofer, rechazó hoy.

Mientras tanto, el balance de muertos sigue ampliándose, según el nuevo balance oficial, que da cuenta de numerosos desaparecidos.

Las fuertes lluvias provocaron deslizamientos de tierra e inundaciones en la parte occidental de Alemania. (AP)

En la región de Renania-Palatinado, la más afectada por el desastre, “el número de muertos es ahora de 117”, frente a los 112 contabilizados anteriormente, “y hay 749 heridos”, dijo a la agencia AFP Verena Scheuer, portavoz de la policía de Coblenza.

En Renania del Norte-Westfalia, el último informe difundido el domingo informó al menos 47 muertos.

En la región de Baviera, sur del país, donde se registraron este fin de semana importantes inundaciones, murió una persona.

El ministro alemán del Interior, Horst Seehofer, visitará este lunes las zonas afectadas, en particular en Bad Neuenahr-Ahrweiler, en uno de los valles arrasados por las inundaciones.

El balance de las inundaciones dejó al ministro Seehofer en el centro de una polémica sobre una eventual falla de los sistemas de alerta a la población.

Alemania sigue conmocionada por el mayor desastre natural en la historia reciente del país.

El domingo, la canciller Angela Merkel visitó el pueblo de Schuld, no lejos de Bonn, donde el río Ahr, transformado en un torrente furioso, destruyó parte del centro histórico.

“El idioma alemán tiene problemas para encontrar las palabras para describir la devastación que se ha ocasionado”, afirmó Merkel, que describió una situación “surrealista” y prometió la ayuda del estado federal.

A partir del miércoles, el Gobierno entregará ayudas de emergencia de al menos 300 millones de euros (unos 350 millones de dólares), antes de elaborar un vasto programa de reconstrucción de varios miles de millones de euros.

Expertos científicos y políticos dijeron que el desastre era una consecuencia del calentamiento climático.

Merkel pidió el domingo que se haga un “gran esfuerzo” para acelerar las políticas para luchar contra el calentamiento climático.

En tanto, en Bélgica, donde hasta ayer se contabilizaban 31 fallecidos sigue buscando a “163 ciudadanos”, según el centro de crisis, mientras que Holanda y Luxemburgo sufrieron importantes daños materiales.

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